AUSENCIA PERFUMADA
Sabía que aquello no podía ser real, sus divinos ojos verdes no podían ser de este mundo. Cada vez que me miraba me hacía levitar, esclavo de sus deseos y anhelos, una sola de sus palabras representaba un universo entero para mí. Nada más existía, solo esa embriagadora sensualidad que exhalaba por cada poro de su piel cuando, delicadamente, se acercaba a mí para susurrarme al oído otra de sus descabelladas ideas...
Era mi musa, el motivo de mis obsesiones... la diosa de ébano que gobernaba mis pensamientos y dirigía mi vida haciendo que me olvidase hasta de mí mismo. Estando con ella nada más tenía importancia, solo ansiaba conquistar en sus labios una de esas sonrisas que me llenaban de una felicidad infinita.
Su abandono me hizo perder el equilibrio. Había olvidado donde empezaba mi vida y terminaba la suya. No distinguía la delgada línea que separaba mi realidad de su ficción... ¿había sido un sueño?
Pero estaba su olor, esa mezcla de jazmín y crisantemo, que aun flotaba en el aire viciado del que había sido nuestro nido de amor. Era real, por lo que ella también lo era... Y si lo era, podía volver a buscarla... aún conservaba su perfume, el elixir de mis sueños.
(MODELO: LAS ANAS, MIS AMIGAS DE TODA LA VIDA)
ESTRELLITAS, OS QUIERO!!
CARLOS... TE AMOOOO!!
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